Entrevista a John Grinder

ENTREVISTA JOHN GRINDER

Tuvimos la oportunidad de conversar con uno de los creadores de la Programación Neuro Lingüística, John Grinder, que, junto con Richard Bandler en los años 70 diseñó los principios de esta disciplina.

Graduado en Psicología a principios de los 60 en la Universidad de San Francisco, John Grinder ingresó en ejército de los Estados Unidos hasta llegar a la graduación de Capitán de las Fuerzas Especiales durante los años de la Guerra Fría, durante un período de tiempo trabajó para la Agencia de Inteligencia de su país. Se doctoró en Lingüística en la Universidad de California, San Diego siendo colaborador de grandes estudiosos y científicos como George A. Miller, uno de los padres de las neurociencias cognitivas y de Noam Chomsky, lingüista creador de la gramática transformacional y ensayista de renombre internacional. En los años 70, crea junto a su colaborador en aquella época Richard Bandler lo que hoy en día es conocido como PNL. Más tarde, en los 80, revisa sus postulados y formas de trabajo dando lugar a lo que Grinder denominó Nuevo Código de la PNL. Ha publicado varios libros acerca de su especialidad, algunos de ellos publicados en español y considerados obras indispensables dentro del campo de la psicoterapia.

A sus 67 años, es un hombre vivaz, elástico, a la vez que me parece muy acogedor. Está en una forma física envidiable y resulta un gran conversador. Gracias a su dominio extraordinario del castellano, nuestra charla se convirtió en un aprendizaje placentero para mi, John Grinder, es un hombre próximo y congruente, alejado del estereotipo de Prima Donna que reflejan otros grandes personajes del mundo del cambio.

Cetebreu: John, gracias por conversar con nosotros, he visto que estás de recorrido mundial presentando tus conocimientos, tal vez nuestros lectores no sepan muy bien qué es eso de la PNL, ¿Puedes explicarnos brevemente de qué se trata?

Grinder: La PNL surgió como expresión de nuestra curiosidad acerca de cómo los seres humanos hacen las cosas. Mi compañero en aquella época, Richard Bandler, y yo nos afanamos en descubrir las pautas que hacían que una persona tuviera comportamientos y habilidades excelentes para la comunicación y trabajamos como equipo para crear una manera que nos permitiera comprender y comportarnos como la persona a la que queríamos «modelar». Fuimos muy osados y estudiamos a grades magos de la terapia como Fritz Perls, el padre de la terapia gestáltica o al prestigioso Milton Erickson. Que ha sido considerado el hombre que situó a la hipnosis clínica al nivel científico que merece.

Cetebreu: ¿Para qué podía serviros eso?

Grinder: Nuestra intención era descubrir qué patrones de comunicación usaban grandes terapeutas de aquella época. Queríamos encontrar la piedra filosofal que permitía a las personas lograr cambios. En esos momentos, desarrollamos nuestra agudeza sensorial, nuestra capacidad de observar, escuchar, sentir, y también perfeccionar nuestra manera de preguntar para obtener informaciones relevantes que nos permitieran captar cuáles eran las habilidades de las personas que observábamos y cómo era su modo de ver y reaccionar frente al mundo. Eso nos permitió reproducir lo que estas personas hacían e incluso creer lo que estas personas creían. ¡Y nos salía la mar de bien! Eso nos animó a seguir investigando.

Cetebreu: ¿Y de ahí surge la PNL?

Grinder: Así es. Sería el estudio de los programas inconscientes que permiten que nuestra neurología se exprese a través de todo tipo de lenguaje. Esos programas se extienden a todo nuestro funcionamiento y a cómo nos enfrentamos (o disfrutamos) a la vida, a nuestra realidad.

Cetebreu: A eso es lo que llamas el código antiguo, aprender a modelar a través de preguntar, observar, escuchar, y estudiar lo que las personas hacen y aprender a reproducir esas cosas.

Grinder: Y también aprender cómo haces tu mismo las cosas cuando te salen bien. ¡Eso es como copiarte a ti mismo! Es bueno saber que en muchas ocasiones funcionaste de manera apropiada y el conocer cómo lo hiciste te puede resultar muy útil.

Cetebreu: Entonces, ¿En qué se diferencia el Nuevo Código del antiguo? ¿Sigue siendo PNL o es otra cosa?

Grinder: ¡Pues claro que es PNL! ¡La PNL es un filosofía de vida! El nuevo código se diferencia en que pensamos que si los programas eran casi siempre inconscientes, debíamos proponer un trabajo con ese inconsciente. Darle mayor importancia. En colaboración con Judith De Lozier, empezamos a profundizar en ese trabajo, que luego he ido actualizando constantemente con la ayuda imprescindible de mi esposa, que me acompaña siempre, Carmen Bostic St. Clair. Trabajar con el inconsciente, es decir, esa parte de nuestra mente que no controlamos. Fíjate, no podíamos dejar que nuestra mente consciente se ocupara de cosas tan complejas como la curación, el cambio, etc. Dar un espacio a esa parte del cerebro que suele estar en dominada por el hemisferio derecho para hacerse cargo de funciones básicas de nuestro ser.

En el código antiguo preguntábamos a las personas qué tipo de cambio era el que necesitaban, y las personas nos respondían conscientemente. Con el tipo de pensamiento que, seguramente, no sólo no había resuelto sus problemas sino que lo empeoraba. Ese trabajo no se le puede dar a la parte consciente de la persona. Es muy complicado. El código nuevo propone una solución que está más allá de lo que la persona puede pensar. La mente inconsciente puede resolver el problema de un modo impensable para nosotros.

Cetebreu: ¿Propones ser más intuitivos?

Grinder: Muchos problemas se complican si pensamos. Cuando tienes dudas, por ejemplo. ¿Me casaré con Juan o con Antonio? Nuestra mente consciente, racional, no puede ir más allá que la de hacer listas de pros y contras. Sin embargo el amor no es algo racional. No puedes encontrar respuestas en la lógica cuando la propuesta no comparte esa misma lógica. La lógica del amor no es racional. ¿Cómo sabe alguien si tu media naranja será Juan o Antonio?

Cetebreu: Uno lo siente. Creo que sientes que es así.

Grinder: Este es un ejemplo para lo que quiero decir. ¿Lo ves? Seguramente tu mente inconsciente obtiene de manera rápida los datos suficientes para tomar una buena decisión. Tal vez lo llames intuición. Yo pienso que tienen que ver con nuestra sabiduría interior. Si haces caso omiso de esa «intuición» y sigues pensando, seguramente lo vas a complicar.

Cetebreu: Entonces ¿Cómo podemos entender eso cuando nos encontramos enfermos?

Grinder: Entiendo la enfermedad como una falta de conciencia en escuchar los síntomas que nos suceden. Si tenemos falta de conciencia, tendremos falta de respuesta de nuestro organismo. O tendremos respuestas equivocadas. Cuando me refiero a la sabiduría inconsciente hago hincapié en como nuestro inconsciente puede colaborar en nuestra curación. ¡Cuidado! No estoy diciendo que no haya que utilizar los avances de la medicina, ni la alta tecnología, al contrario, pienso que nuestra intuición inconsciente puede colaborar con los enfoques médicos, sean cuales sean, en agilizar los procesos de sanación de nuestro organismo.

Cetebreu: Así pues, ¿nuestra mente puede ser un asistente médico?

Grinder: El mejor. Hay que tener cuidado en cómo afrontamos los procesos curativos ¿no crees? mira, muchas veces recibimos un diagnóstico y una maldición. Primero nos dicen el diagnóstico, tiene usted tal o cual cosa y luego viene la maldición, predicen un resultado. Las palabras que nos dicen nos marcan, de modo que es posible que sigamos ciegamente aquello que nos han dicho. Llamamos a eso sugestiones posthipnóticas. Es como la orden que te da un hipnotizador, como los mensajes subliminales, los sigues y ya está. Es por ello, que al estar en contacto con nuestro inconsciente podemos recuperar el sendero de lo que nuestro propio organismo necesita. Escucha tus síntomas, son mensajes que estás recibiendo de una sabiduría superior.

Cetebreu: ¿Sugieres entonces que no pretendamos dominar los síntomas?

Grinder: Algo así. El síntoma aparece como algo involuntario, no está bajo el control de nuestra voluntariedad. Es algo que emerge y debe ser reconocido y atendido.

Cetebreu: John, se están celebrando ahora 100 años de psicoterapia ¿Crees que a pesar de ello el mundo va peor?

Grinder: No, no. No creo que el mundo vaya peor. Ni siquiera a pesar de la psicoterapia. El caso es que los terapeutas estén bien afinados. No podemos pretender un mundo perfecto, pero cuando uno no está bien puede tener tendencia a ver el mundo de una determinada manera. Eso es un error gravísimo a mi modo de ver. Un terapeuta tiene que estar libre de sus propios fantasmas, sino los irá encontrando en su consulta cuando hable con sus clientes. Un trabajo de evolución personal es indispensable en un profesional de la salud.

Cetebreu: Esto de la Evolución Personal, suena a crecimiento personal.

Grinder: Si, puede. Lo llamo el arte de ser impecable. La evolución personal para mi es percibir el propio cambio como camino de vida. Poner el foco de nuestra atención en el aprendizaje. Ser curiosos. Marcel Proust decía, «No hace falta ver distintos lugares, sino ver los mismos lugares con distintos ojos». Ver la vida con nuevos ojos significa no caer en la rutina ni en la complacencia. Estas dos cosas nos roban la posibilidad de apreciar lo que nos propone lo desconocido.

Cetebreu: Eso debe de ser útil también para la vida de pareja. ¿No es así?

Grinder: Claro. Las buenas intenciones no son suficientes. La rutina está llena de buenas intenciones, por ejemplo.

Cetebreu: Óscar Wilde decía «Con las mejores intenciones se consiguen los peores efectos»…

Grinder: Ja, Ja! ¡Estoy de acuerdo con Óscar! No podemos caer en los gestos previsibles. Hay que ser genuino. No permitamos que un gesto de amor se convierta en un gesto sin significado. Creo que hay que acompañar el gesto con un significado profundo. Creo que las cualidades básicas de un buen practicante de PNL son las mismas que necesita un buen amante, ja, ja, la congruencia personal, la inteligencia, una gran curiosidad, desarrollar una fobia a repetirse y, sobre todo, un excelente sentido del humor.

Cetebreu: Has hablado de la curiosidad. ¿De qué manera es una herramienta interesante en el día a día?

Grinder: ¡Debería estar en el examen para ser humanos! Pienso que venimos a esta vida a aprender, yo soy un gran curioso. Me gusta estar conectado con lo que me rodea, los últimos avances científicos, la nutrición, la medicina. La mejor manera de aprender es suspender el conocimiento previo, acercarse a las cosas desprovistos de lo que ya sabemos. A eso le llamo el estado de no-saber. Te permite aprender cada vez más y más. También sobre uno mismo. Conócete a ti mismo, pero para ello necesitas estar curioso acerca de ti mismo. No estar juzgándote desde lo que crees que sabes, o lo que crees que es correcto.

Cetebreu: Bueno, en realidad la gente siempre andamos diciéndonos lo que debemos hacer o no.

Grinder: ¡Y así nos va! Precisamente ese es el punto importante de lo que deseo decir. Ese diálogo interior suele ser limitante, a veces es positivo, pero casi siempre lo usamos para decirnos cosas negativas. Nuestra mente consciente interfiere en el cuidado a la integridad del entorno en forma de cosas que nos decimos a nosotros mismos o mediante bloqueos generados por su incapacidad de hacer frente a las situaciones que no controla o frente a las emergencias que pueden suceder. En el Código Nuevo, propongo un salto a un nivel superior. No se trata de modificar el diálogo interno. Se trata de no tenerlo. Si tenemos un estrecho contacto con nuestra sabiduría inconsciente, vives en el ahora. Yo no tengo diálogo interno. Sólo actúo.

Cetebreu: Eso se me antoja difícil, ¿requiere mucho entrenamiento?

Grinder: Bueno. Como todo ¿no? El objetivo de todo aprendizaje es el de dominar la habilidad hasta el punto en que se convierta en inconsciente, es decir, que surja sin necesidad de darte auto instrucciones. No te hables a ti mismo. Presta atención a lo que está rodeándote y responde a ello. Si tu mente está bien, la respuesta será la correcta.

Cetebreu: ¿Eso es lo que vienes a enseñar en tu seminario de PNL?

Grinder: En el seminario estamos trabajando con nosotros mismos. Practicando. Si una persona practica lo suficiente y lo pasa bien puede estar lista para el cambio. Y estar atenta a las consecuencias. Para seguir adaptándose a ese cambio y lograr una mejora que sea ecológica. Uno debe estar bien para que todo vaya mejor.

Cetebreu: John, gracias por brindarnos tu atención, ¿Cuál sería un buen final para nuestra charla?

Grinder: Me gustaría decir dos cosas. Una sobre las personas que han asistido al seminario. Me ha halagado su compromiso, su capacidad de trabajo. Me han impresionado y quiero expresarlo. La otra cosa es que las personas tenemos recursos ilimitados ¿No sería bueno que lo recordáramos a menudo?

Para saber más, obras publicadas:

En español:

La estructura de la Magia 1 y 2. (Junto a Richard Bandler) Editorial Cuatro Vientos, Chile.
De Sapos a Príncipes (Junto a Richard Bandler) Ed. Cuatro Vientos, Chile
Su último libro (en inglés): Steps to an ecology of emergency

En Internet: www.wispheringinthewind.com

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